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lunes, 15 de marzo de 2010

La Chunga en Piura


La Chunga de Mario Vargas Llosa se pondrá en escena en Piura este fin de semana. Sentados alrededor de la mesa de un bar, cuatro amigos que se hacen llamar los Inconquistables quieren descubrir qué ocurrió la noche que La Chunga –la dueña del bar- y Meche –la novia de unos de ellos- pasaron juntas.

La pieza se estrenó en 1986 en el teatro Canout, en Lima. La protagonista de entonces fue la gran actriz Delfina Paredes.

Este sábado 20 y el domingo 21, casi 25 años después de la publicación del libreto de Vargas Llosa y el estreno de la obra, veremos sobre las tablas del Teatro Municipal de Piura a Mónica Sánchez en el papel de La Chunga. La pieza de teatro está dirigida por Giovanni Ciccia.

En setiembre de 2009, el director le dijo a El Comercio: “Es una obra que habla de un mundo hostil que pretende ser cambiado de alguna manera. Es una radiografía de nuestra sociedad y de nuestra postura como seres machistas, que a pesar del paso del tiempo seguimos siendo".

Yo ya tengo mi entrada.

Como dice mi querida amiga Glo, "nos vemos por ahí".

miércoles, 6 de enero de 2010

Caballitos en el mar


La embarcación de Totora es un símbolo de la costa norte del Perú. Una escena habitual en playas como Pimentel, Santa Rosa o Huanchaco, es el trabajo de los pescadores inmersos en el agua, sobre sus Caballitos. Luego de la marcha, los hombres del mar cargan al hombro sus balsas y las colocan sobre la arena con la proa mirando al cielo. Desde que tengo memoria, el ocre de las balsas matiza mis recuerdos de las caminatas por la playa con mi padre.

Sobre la aparición de las embarcaciones, dice una leyenda que el señor Naylamp desembarcó en la caleta de San José, al norte del Perú, para fundar y habitar el departamento de Lambayeque. El ‘enviado del viento’ atravesó el mar con su esposa Ceterni y un séquito de guerreros, todos ellos navegando en Caballitos de Totora.


En agosto del 2003, el Instituto Nacional de Cultura resolvió: “declarar Patrimonio Cultural de la Nación al Caballito de Totora, embarcación considerada como expresión de las manifestaciones tradicionales de la cultura viva que caracteriza a las comunidades asentadas en el litoral del norte peruano y que contribuye a la identidad regional y nacional”.

Fuera del mar, los pescadores se convierten en artesanos y tejen las balsas con sus manos hasta en media hora. La Totora, materia prima de las balsas, es una planta acuática que crece en los pantanos de América del Sur. Esta planta de raíces fibrosas es el principal insumo para fabricar embarcaciones que se utilizan para navegar en el Lago Titicaca y en algunas playas del Perú, así como viviendas, puentes colgantes, sombreros y canastas.

Los pescadores norteños han trasmitido de generación en generación la técnica para elaborar un Caballito de Totora. Se empieza cortando los tallos de las plantas y remojándolos en agua para que no se quiebren. Luego tienen que reposar bajo el sol. Cuando los tallos están secos, se procede a juntarlos y atarlos con sogas del mismo junco, aunque hoy algunos ‘maestros’ utilizan cordeles sintéticos. Finalmente, se recorta la masa de Totora dándole forma. El Caballito está listo para navegar.

La embarcación está diseñada para transportar a un pescador. La proa es estrecha y curva. La parte posterior, la popa, es la zona más ancha y está destinada a depositar la pesca del día o los alimentos y utensilios del pescador.

Las balsas cuestan, aproximadamente, cien soles y suelen durar poco más de un mes, debido al material del que están hechas y su desgaste por el uso. El Caballito de Totora se puede ‘montar’ de rodillas, sentado, de pie, incluso de cabeza. Para dominar estas embarcaciones se necesita equilibro y mucha fuerza en los brazos, puesto que la balsa se complementa con un remo de caña para dirigirla.

Un Caballito mide entre tres y cuatro metros de alto y puede pesar hasta 50 kilos cuando está seco. Según la tradición, el pescador que no puede cargar su balsa no debería adentrarse al mar pues no sería capaz de controlarla. Una embarcación de Totora puede soportar hasta 200 kilos de carga.


Mira este video de los Caballitos de Totora en la playa Huanchaco (Trujillo): http://www.dailymotion.com/video/x8mb24_caballitos-de-totora-huanchaco-peru_travel


viernes, 4 de septiembre de 2009

El universo de Fito



Fito Espinosa ha (re)creado un universo de colores vivos donde los que aman se fusionan y dejan de ser uno. Con ternura, humor, sencillez y mucho talento, el artista ha conseguido transmitir mensajes profundos sobre el sentimiento que envuelve la vida de la mayoría de los mortales: el amor.

En los 18 lienzos de Te llevo en mi universo, la muestra que expone en la galería Forum, en Lima, el artista de 39 años ha logrado encajar dos amantes que se corresponden: la poesía y la pintura. El puente que ha construido entre el texto y la imagen permite extraer de sus cuadros todos los significados posibles del sentimiento que retrata.

Esta semana pude ‘conversar’ con el hombre detrás de los dibujos. Fito me dijo que cada persona es un universo y que sus pinturas retratan el encuentro de esos mundos; que hay una energía que los une. Además, se refirió a sus personajes, al amor y a las máquinas que su imaginación inventa.

Fito Espinosa estudió Pintura en la Pontificia Universidad Católica del Perú y en 1994 egresó en el primer puesto de su promoción. Ha realizado nueve exposiciones individuales, entre ellas El hombre dividido (2000), Malaespina (2002), Mecanix (2004), Chico lunar (2007), El viajero inmóvil (2009) y Te llevo en mi universo (2009).


La mujer pecera, el chico que soñaba con el espacio, un chico con estrella, ¿de dónde sacas estos personajes? ¿Dónde buscas la inspiración para tus dibujos?

Creo que los personajes nacen de la necesidad de mostrar o hacer visibles ciertas situaciones o características de la personalidad. El chico que soñaba con el espacio no es más que la sensación o ilusión de querer conocer el universo, de salir del mundo o de tener fascinación por el cielo. O el tener una estrella en la cabeza, que también es algo que todos pensamos alguna vez, "tener suerte", se dice de manera corriente. Crear personajes para mí es tratar de fijar situaciones y mostrar la condición humana en sus diferentes aspectos.

Niños y adultos pueden entender tu obra, ¿qué piensas de las dos visiones que se generan? ¿Qué tan distintas crees que son?

Siempre me ha interesado que el trabajo sea ‘comprendido’ por todos. Nuca me ha interesado hacer un trabajo elitista o hermético. En ese sentido creo en el ‘espesor’ de la obra. Esto quiere decir que mientras más ‘capas’ de interpretación, más completa es la obra. Me gustaría que un niño lea algunas cosas, que un adulto otras, otros todas e incluso un especialista pueda analizarlo de maneras que yo ni imagino. Creo que en general es así con todo, mientras más aspectos compartamos con algo o con alguien, más pleno es este vínculo.

En Te llevo en mi universo hablas de amor. ¿Qué es el amor para Fito Espinosa?

Para mí el amor es (en el sentido más amplio) una fuerza muy grande que hace que todos los seres animados e inanimados mantengan una integridad con ellos mismos y con los demás. En un sentido más humano, el amor sería una energía que nos mantiene vinculados y que crea conexiones con otros seres. El amor de pareja, que es el tema que trato en esta muestra, nos hace gozar y sufrir con esta interacción, nos hace sentir plenos pero también muy vacíos a veces, nos hace preguntarnos si es algo que te hace ganar o perder.

Pasaste de los personajes solitarios a la intersección entre ellos.

Creo que es parte de un proceso. El hombre dividido fue una individual que presenté en el año 2000 y que trataba de la dificultad de ser íntegro con respecto a las ideas y emociones, básicamente. Desde esa vez, he elaborado otras cinco propuestas en las que el personaje se relacionaba con otros pero no de una manera plena. Creo que en la etapa que he vivido hace poco, he logrado conectarme más con emociones que por alguna razón tenía medio atoradas. Y me di cuenta que era el momento de hablar de eso. Creo que el amor es algo que nos toca a todos y me pregunté por qué no lo había hecho antes.
La intersección en sí no sólo tiene que ver con una relación de pareja, se da en todos los aspectos de las relaciones, pero escogí ese tema como una buena manera para mostrarlo.

De los artilugios que creaste, como la máquina para hacer arcoíris, la campana protectora anti-estrés o la máquina para llegar al cielo, ¿cuál te gustaría que existiera?

No lo sé. Porque la idea de ellos es mostrar la imposibilidad que tenemos de solucionar ciertas cosas, es una ironía con la que trato de decir que nada externo va a poder arreglar esas cosas internas que nos pesan. Crear sueños, llegar al cielo o evitar el estrés, son cosas de las que nosotros debemos ser capaces de hacer. Las muestro en realidad para decir "pucha, es difícil lograr esto, qué bonito sería si algo me lo hace". Pero en el fondo reconozco que nadie lo va a hacer por mí.

¿Tienes pensado montar alguna exposición en provincias?

Me gustaría. Desde hace un tiempo estoy pensando en eso. Pero requiere cierta logística que yo solo no puedo hacer. Necesitaría apoyo para poder realizarlo.

viernes, 6 de marzo de 2009

La teta, el puño y la voz

Para suerte del Gobierno, los últimos desaciertos en la política peruana han sido opacados por los éxitos conseguidos en la cultura y el deporte. Y para orgullo de las quince millones de mujeres que vivimos en el país (poco más del 50% de la población), tres peruanas han traído sus laureles hasta el territorio nacional.

Durante las últimas semanas se ha escuchado y leído bastante sobre Claudia Llosa, Magaly Solier y Kina Malpartida. Estas chicas superpoderosas no son de Saltadilla; ellas nacieron en el Perú. El éxito que han conseguido ha provocado que en las últimas semanas el nombre de nuestro país haya sido muy mentado en la prensa internacional.

Claudia Llosa es la única de las tres que supera los treinta años. La cineasta nació en Lima en 1976. El pasado día de San Valentín, Claudia recibió un Oso de Oro. La teta asustada, el segundo largometraje de la directora peruana, triunfó por partida doble en la Berlinale: recibió el galardón a la mejor película en el Festival de Cine de Berlín y el premio de la Federación Internacional de la Prensa Cinematográfica (FIPRESCI).

Criada en un ambiente familiar inmerso en la cultura (es sobrina del escritor Mario Vargas Llosa y del director de cine Luis Llosa), Claudia estudió Comunicación en la Universidad de Lima y luego se mudó a New York y Madrid para continuar su aprendizaje en Dirección de Cine.

Por Madeinusa (2006), su primer filme, recibió muchas críticas: se le acusó de racista y de sacar partido de la realidad andina. En una entrevista con el blog Entrevistas de El Comercio, la cineasta señala que cada uno “interpreta lo que siente, lo que le parece y lo que desea. Contra eso no se puede hacer nada. Yo sé con quién trabajo y el respeto que existe entre nosotros. Entonces para nada me afectan estas cosas pues cada filme que he realizado lo he hecho con mucho amor y cariño”. La teta asustada es otra historia. Claudia cuenta que “es una obra de ficción inspirada en testimonios de mujeres que vivieron en la zona de emergencia (del terrorismo) durante los 20 años de violencia que azotó al país”.

La directora peruana es una mujer sencilla. Por su talento, carisma y humildad, desde su llegada a Lima, ha recibido varios reconocimientos entre los que se cuentan el homenaje del Instituto Nacional de Cultura y Conacine; la Medalla de Lima que le entregó el alcalde de la ciudad, Luis Castañeda Lossio; y uno difícil de alcanzar: el cariño y el respeto de la prensa.


BUENA ESTRELLA
En más de una ocasión, Claudia Llosa ha enfatizado que el éxito de La teta asustada también le pertenece a Magaly Solier. La historia de cómo se conocieron la directora y la actriz de 23 años es digna de una película. Magaly vendía puca picante en la plaza de Huanta cuando conoció a Claudia, que por esos días andaba buscando a la protagonista para Madeinusa.

Hace algunas semanas, cuando Magaly Solier caminaba iluminada por los reflectores gigantes del Festival de Cine de Berlín tal vez recordaría que se crió con la lumbre de las velas, pues la luz eléctrica tardó en llegar a Huanta, el pueblo ayacuchano donde nació y creció. La vida de la joven actriz ha sido un cuento de hadas. Nació en el seno de una familia de escasos recursos. Cuando llegó por primera vez a Lima, sus primas la trataban mal cual Cenicienta. Más tarde, Claudia Llosa le propuso el rol protagónico de Madeinusa, y se convirtió en su hada madrina. Hoy en día, Magaly está grabando una película de coproducción belga-francesa-alemana y el éxito le sonríe. Sólo le falta el príncipe azul.

‘Madeinusa’ no sólo brilla por su naturalidad antes las cámaras; también tiene una voz entrañable. El día de la premiación de La teta asustada, Magaly subió al escenario de la Berlinade y conquistó los corazones de los asistentes cantando en quechua.

Un día antes de la presentación de la cinta, Magaly le regaló una copia de su nuevo disco a Dieter Kosslick, el director del Festival de Berlín. Ella le contó a El Comercio: “En la alfombra roja de la ceremonia de clausura pusieron mis canciones. ¡Yo no podía creerlo! ¡Pensé que me habían pirateado! Casi me pongo a llorar de emoción. El organizador me señalaba y gritaba que ésas eran mis canciones”. La actriz y cantante ayacuchana actuó, cantó y encantó. El País, Le Monde, Berliner Zeitung. El nombre de Magaly Solier ha quedado registrado en los diarios más importantes del mundo.


GOLPE A GOLPE
Nos movemos del cine al cuadrilátero. Del karate a la tabla de surf y de la tabla a los guantes de box, Kina Malpartida ha hecho su vida a golpes. Bajo la mirada de miles de espectadores en el Madison Square Garden de New York, esta peruana de 29 años se convirtió en la actual campeona mundial de la Asociación Mundial de Boxeo, en la categoría de peso pluma.

Kina es hija del ex campeón de surf Óscar Malpartida y de la modelo Susy Dyson. Desde los seis años demostró su competitividad en sus entrenamientos de karate. Con el tiempo y la influencia de su padre se fue interesando en el surf. Era buena. Practicando este deporte conoció a su amiga Sofía Mulanovich: “Sofía siempre fue mi inspiración. Ella siempre tuvo buena cabeza, disciplina. Cuando se volvió campeona, pensé, ‘qué bacán, yo también lo voy a poder hacer’. Teníamos mucho en común, muchas ganas y talento. Siempre tuvimos esas ganas de ser campeonas. Con Sofía éramos rivales de chiquitas siempre” (Entrevistas, El Comercio, marzo 2009).

En el 2003 Kina decidió dedicarse al boxeo. Fue entonces que, literalmente, empezaron los golpes: antes del combate en el que se coronó campeona mundial, Kina luchó mucho para dedicarse profesionalmente al box. Sus oponentes: dos mánagers inescrupulosos que la estafaron dándole una visa falsa para ingresar a Estados Unidos. Esto le trajo más problemas a la boxeadora: de regreso en Lima, la embajada americana le negó los papeles: “Cuando llegué a la embajada de Estados Unidos no querían escucharme. Ellos pensaban que me iba a quedar como ilegal”.

Kina se mudó a Australia para conseguir lo que tanto quería: “Fue horrible, tuve que salir del Perú, cambiar mi pasaporte, tomar la nacionalidad australiana e ir a la embajada de Estados Unidos allá para pedir la visa. Me dieron la visa en dos patadas, no me costó nada”. La pelea no quedó ahí. Después de su triunfo como campeona mundial se desató otra polémica: ¿Kina es peruana o australiana?

La deportista está cansada, pero no de los golpes que se reparten en cuadrilátero, sino de lo que ha causado su nacionalidad australiana. La boxeadora lanzó un ‘derechazo’ en una entrevista con El Comercio: “Ya estoy cansada de ese tema. ¿Saben qué? Que no me den los Laureles Deportivos. No merezco ese maltrato después de lo que he pasado para conseguir el título mundial. Si me hubiera quedado en el Perú no hubiera logrado nada. Los mejores deportistas profesionales han logrado cosas saliendo del Perú. No he peleado ni por Perú ni por Australia, he peleado por Kina Malpartida”.

Kina Malpartida vive en Los Ángeles (EE.UU.) y trabaja en una tienda de ropa donde gana ocho dólares la hora. Asegura que con los cinco mil dólares que obtuvo con el título ha pagado todas sus deudas y del premio ya no queda nada.

Claudia, Magaly, Kina. Tres personas, tres mujeres, tres peruanas que, sin alarde, han conseguido el éxito cada una en su rubro, y sus talentos han sido reconocidos a nivel mundial. Sus triunfos no son del Perú, les pertenecen sólo a ellas. Sin embargo, la cineasta, la actriz y la deportista han decidido compartirlos con nosotros. Enhorabuena.