lunes, 30 de noviembre de 2009

Caleidoscópico Berlín



Berlín, 18 de julio de 2008

Berlín ha soportado varias cirugías al corazón. Las tres millones de personas que caminan por la ciudad la han convertido en la quinta metrópoli más poblada de la Unión Europea. Sus paredes pintadas con aerosol esconden anécdotas que parecen haberse escapado de los pies de página de los libros de historia.

Cuando regrese a casa y piense en Berlín, recordaré los matices de los muros que brotan de la exhalación del spray; el color del Tiergarten, el pulmón verde de la ciudad. Dicen que el nombre del parque de 210 hectáreas significa “jardín de animales”, pues en sus primeros años era una zona exclusiva para cazar jabalíes y ciervos.


El tiempo avanza más rápido que el metro, es más veloz que nuestros pies. Vamos con calma, pero Berlín no se detiene, tiene vida propia. La Iglesia de la Memoria, los restos del Muro de Berlín, la Puerta de Brandeburgo, el mercado Hackescher, el Sony Center, el monumento por las víctimas del Holocausto, Potsdamer Platz, el río Spree y sus orillas. La ciudad es una mezcla caleidoscópica.

Nos vemos en Alexanderplatz.





viernes, 16 de octubre de 2009

El ombligo

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Son casi las 6 de la tarde y el sol ya se quiere ir. Es miércoles en Cusco. Estoy en Trotamundos, un local alrededor de la Plaza de Armas. La gente camina con calma: algunos miran las tiendas, otros disfrutan la arquitectura colonial, unos sólo pasan. Desde el balcón de este café puedo admirar la Catedral completa, sin forzar el cuello hasta donde alcance la mirada.

Como luciérnagas, las luces han empezado a encender la plaza, su matriz. La iluminan con tonos ocres, marrones y amarillos. Los turistas van llegando de sus recorridos por la ciudad: llevan sus mochilas en la espalda, una botella de agua en una mano y en la otra, un mapa. Sus rostros transpiran cansancio, sorpresa y encanto.

Cusco sí es un ombligo, es la ciudad de todo el mundo. A veces parece que todo cuesta: los recuerdos, las fotos, los paisajes, la mística, las sonrisas. Pero el cariño de la ciudad se siente en los ojos de los niños, la fuente de la plaza, los techos rojos, las calles de piedra y empinadas.


Aunque en algunos museos de la ciudad se siente un vacío cultural, los templos cusqueños, Sacsayhuamán, el centro histórico y los sitios aledaños, como las Salineras de Maras, los andenes de Moray y el pueblito Chinchero, valen muchísimo la pena.

El Coricancha, por ejemplo, es uno de los templos más visitados. El llamado 'recinto de oro' solía ser el lugar sagrado para adorar al dios sol, al Inti. Un guía explicó –en dos idiomas, por supuesto-, que los incas ingresaban al templo en ayunas, descalzos y con una carga en la espalda para demostrar su humildad.

Así es Cusco, espiritual, apasionante. Su cielo provoca colgarse del cuello de una nube. Esta noche iremos a San Blas, una zona llena de bares que desprenden música, humo y bohemia. Para subir hasta el barrio cosmopolita pasaremos por la piedra de 12 ángulos, andaremos por la famosa cuesta de San Blas.

Celebraremos en 7 Angelitos, tomaremos un Chilcano y tocará una banda de rock. Hablaremos de todo, de nada. Bailaremos Pearl Jam y Pink Floyd hasta las 3 de la mañana, aunque luego nos resten pocas horas de sueño. Caminaremos por la Plaza de Armas, otra vez. Iremos en dirección de la avenida El Sol, doblaremos por Santa Catalina ancha y llegaremos al hotel, sonriendo.


miércoles, 30 de septiembre de 2009

Salinas de Guaranda, la economía de un pueblo



Salinas de Guaranda es sinónimo de integración y desarrollo. Con paciencia, organización y la buena disponibilidad de sus habitantes, este pueblo ecuatoriano ha creado una red de microempresas exitosas que exportan sus productos a nivel nacional y al extranjero, y han conseguido un modelo sostenible que no sólo les permite subsistir, sino también prosperar.

La comunidad de Salinas se asienta a 3.500 metros sobre el nivel del mar, al norte de la provincia de Bolívar, en la sierra ecuatoriana, a casi cinco horas en auto desde Quito, atravesando las montañas y los valles profundos del Ecuador.

Los pobladores de la zona son campesinos, agricultores y ganaderos. Sus actividades están marcadas por las tareas artesanales y agrícolas. Eduardo tiene 20 años y trabaja como guía en la Oficina de Turismo Comunitario. Mientras caminamos por las callecitas empinadas, Eduardo nos cuenta que hasta 1970 Salinas era un lugar olvidado en la serranía ecuatoriana.

En el Estudio de las Empresas Comunitarias de Salinas de Bolívar (Ecuador), Luis González señala que, antes, los índices de pobreza, insalubridad y analfabetismo eran excesivos: la mortalidad infantil era de 45% y el analfabetismo cerca de 85%. Salinas estaba perdido en la cordillera occidental de los Andes: no había carretera, ni agua, ni luz eléctrica, ni teléfono. La única fuente de sustento de la zona eran las minas de sal, que tampoco rendían lo suficiente para lograr el bienestar de los pobladores.

A principios de los 70, el sacerdote italiano Antonio Polo llegó desde Venecia a Salinas de Guaranda para iniciar una labor evangelizadora. Durante su estadía, el religioso descubrió que el potencial del pueblo y los recursos de la zona valían oro. Desde entonces, bajo el lema “Salir de la pobreza con solidaridad”, el padre Polo ayudó a organizar a los campesinos y, juntos, empezaron a trabajar una ‘economía solidaria’, basada en la gente y sus comunidades.



El primer negocio que crearon fue la quesería. Más tarde, la fábrica de chocolate y turrón. Hoy, Salinas de Guaranda comercializa sus productos bajo la marca bandera Salinerito y ofrece en el recorrido turístico por el pueblo una visita por la hilandería; los talleres de pelotas de fútbol, artesanías y tejidos; la fábrica de embutidos, etc.

La arteria principal de las microempresas de Salinas es el trabajo en red: los pobladores utilizan los recursos de la zona para producir. Así, por ejemplo, los vecinos de las comunidades aledañas venden lo que producen sus vacas a la lechería y a la quesería, que a la vez trabaja con los utensilios de madera producidos en la carpintería. Las plantas medicinales que comercializan, uno de sus productos más solicitados en el extranjero, se extraen de la vegetación del entorno; el chocolate y el turrón se fabrican con el cacao de la región; y la embutidora se nutre de la carne de los animales de la zona.

Antes de terminar el recorrido por las tiendas, Eduardo nos cuenta que en Salinas la desocupación es asunto del pasado. Las microempresas dan empleo al total de la población, pues algunos se ocupan de vender sus materias primas y otros trabajan en las fábricas y los puntos de venta.

Hoy, los pobladores de Salinas de Guaranda ya no sienten la necesidad de emigrar a la ciudad o al extranjero. Y aunque están contentos de recibir un sueldo por su trabajo digno, persisten en su lucha por combatir la pobreza y conseguir una mejor educación para sus hijos, quienes, más adelante, se encargarán de conducir la batuta empresarial del pueblo.


lunes, 28 de septiembre de 2009

Postal de una noche

En algún tren entre Essen y Berlín, 15 de julio de 2008


Düsseldorf y Essen son hermanas en el norte de Alemania; viven, respiran y duermen en el oriente de Westfalia. Compré una postal en la estación del metro de Essen. Es amarilla y lleva el nombre de la ciudad en letras grandes y negras. Escribí: “Düsseldorf, más que una ciudad, una imagen o un paisaje, es un sabor. El sabor de las cervezas artesanales de los bares, mil pitadas de tabaco, unos besos en la calle, un buen desayuno después de comer por varios días sólo pan y Nutella”.

Llegamos a Düsseldorf al empezar la tarde. Recorrimos algunas de sus calles empedradas, estilo medieval, y nos sentamos frente al río Rin a mirar el parque de diversiones que está al otro lado de la ciudad. El cielo era púrpura, brillante por las luces de neón. Era verano y hacía calor. Entonces decidimos tomar un tour de cervezas por los bares de la ciudad para calmar la sed y soltar la rienda. Recuerdo una stratocaster que colgaba de la pared de uno de los locales.



La noche fue cayendo junto a la espuma de las bebidas de cebada, aromatizadas con lúpulo. Perdimos la noción del tiempo y el último tren que nos llevaría a casa de Pablo, en Essen. El próximo tranvía empezaba a circular a las 6 de la mañana.

Esperamos lo suficiente: toda la noche. Tomamos más cerveza, visitamos otros bares, probé el jäggermeister, bailamos música alemana y caímos en un puesto de comida turca para aplacar el hambre. También comimos helados y papas fritas en el McDonald’s de la esquina de la estación del metro.

Cuando llegamos al piso de Pablo, el sol ya alumbraba fuerte. Estábamos cansados de caminar. Dormimos dos o tres horas, no más. Después, un desayuno en el balcón, música de Julito Jaramillo, el sol y un tren más. Esta vez hacia Berlín.


miércoles, 23 de septiembre de 2009

Las máquinas del profesor Betini

Hace mucho tiempo, en una ciudad lejana, vivían el profesor Betini y sus tres hijos: Desy, Diu y Chos. La esposa del profesor murió de una triste enfermedad cuando los niños eran pequeños. Betini era un célebre inventor. Él trabajaba mucho: se pasaba el tiempo inventando cosas para manterse ocupado y distraer a las personas de sus penas. El profesor había inventado, por ejemplo, la máquina para espantar la tristeza y un aparato para escapar de la realidad.

Aunque estaba siempre ocupado, el profesor amaba a sus hijos. Para remediarlo, el inventor trataba siempre de hacerles sonreír. Inventaba todo tipo de máquinas para divertir a los pequeños. A Desy, la mayor, le encantaban las estrellas. El profesor Betini inventó para su hija la máquina para bajar estrellas. Con el regalo de su padre, Desy podía coleccionar los astros. A pesar de su bello muestrario, la niña no era completamente feliz.


Diu amaba la música. Ella se divertía escuchando los sonidos de la naturaleza, los animales, el mundo. Para hacerla feliz, el inventor construyó la máquina para escuchar los planetas. Mercurio, Venus, Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno. Diu podía escuchar todos los movimientos del universo. Ella pasaba el tiempo tratando de descubrir si en el infinito existía otro tipo de vida. Pero la niña no era completamente feliz.



Chos, el más pequeño de la familia, amaba viajar. Era un explorador por naturaleza. Él quería conocer los lugares más lejanos del mundo. Entonces, su padre inventó el teletransportador personal. Con la máquina de teletransportación, el chico pudo visitar los lugares más recónditos de la tierra. A pesar del sueño de su vida, Chos no se sentía completamente feliz.



Un día, el profesor Betini decidió hablar con sus hijos para saber qué les faltaba para ser felices.

–Papá, a mí me hace falta alguien con quien compartir mis estrellas– dijo Desy.

–Sí, yo creo que es lo mismo para mí. Mi máquina puede hacer muchas cosas, pero me gustaría escuchar un sonido más familiar– dijo, en seguida, la pequeña Diu.

–Papá, a mí me encantaría viajar en mi máquina y vivir las aventuras contigo– no demoró en soltar Chos.

En seguida, Betini se dio cuenta de que sus hijos no necesitaban las máquinas, sino la ternura y el cariño de su padre, pasar tiempo con él, pues era la única familia que ellos tenían.

Desde entonces, los cuatro comenzaron a divertirse y a construir los artefactos. Juntos inventaron el aparato para hacer arco iris, la máquina para atrapar pesadillas y la grúa para levantar el ánimo.

*Este cuento ha sido inspirado en la obra del artista Fito Espinosa.

jueves, 10 de septiembre de 2009

El padre, el hijo y el tesoro

Piura, enero de 1831. Un país da sus primeros pasos, desprovisto del yugo español. En medio de la incertidumbre de la época, un mestizo lleva a sus dos hijos en busca de un tesoro escondido. La travesía, no obstante, tendría como resultado un crimen que, incluso hoy, resulta inverosímil. Brujas, supersticiones y temores conjugados para un caso que nunca pudo esclarecerse


La devoción comunitaria en honor del Señor de Chocán no pudo apaciguar los nervios y, acaso, el mal presentimiento que Manuela Pulache llevaba consigo desde varios días atrás. Tras las celebraciones religiosas –que incluyen hasta hoy tantos rezos como bebidas- y una vez de regreso en la hacienda de Peroles, la afligida mujer solicitó la ayuda de su hermano: había pasado más de una semana desde que su esposo no regresaba a casa. El hecho de que las últimas personas con las que éste había tenido contacto fuesen sus dos hijos acrecentó el temor de Manuela. El verano seco azotaba Querecotillo, un pueblo rodeado de algarrobos, situado en la provincia de Sullana (Piura) y que vivía, como tantos otros, los albores de una república en ciernes.

Ramona Cruz era una de las tantas curanderas (esa elite de seres que oscilan entre la charlatanería y la fe) a las que la gente confiaba su salud y suerte. Como tal, conocía las propiedades de guarguar o hierba del diablo, una planta con un fuerte poder alucinógeno y a la que se le atribuye la propiedad de revelar el paradero de tesoros perdidos. Pese a su negativa inicial, Ramona aceptó preparar la bebida para Juan Sancarranco y sus hijos, movida por la promesa de obtener una parte del botín. Las indicaciones eran simples: una vez situados en quebrada honda, debían mezclar el brebaje con chicha de jora y esperar que sus efectos alucinógenos los llevasen, cual mapa caleidoscópico, al lugar exacto de su prosperidad.

La cultura Tallán no sólo ostenta la posibilidad de ser la sociedad más antigua del norte del Perú. Sus trabajos en orfebrería y cerámica han sido objeto de la codicia de saqueadores que, usando distintas artimañas, han destruido el patrimonio de manera sistemática a lo largo de todos estos años. Y aunque el viejo Sancarranco era un trabajador más de la hacienda de Peroles, un fabricante de sombreros, y no un huaquero confeso, llevó a la aventura a sus hijos Juan, de 26 años (y según muchos testigos, su favorito) y Jacinto, dos años menor que el anterior y a la postre el encargado de dar con el tesoro, pues fue el benjamín de la familia el único en tomar la bebida mientras que los otros dos se emborrachaban con chicha. Los efectos, sin embargo, no fueron los deseados, pues no pasó mucho tiempo antes de que Jacinto cayera vencido por el sueño. Cuando abrió los ojos el panorama era cruelmente distinto.

Pasaron tres días antes de que Juan Pulache (hermano de Manuela) y sus acompañantes, desistieran en la búsqueda de Sancarranco. Exhaustos y desanimados, optaron por consultar con el mayordomo de la hacienda sobre cómo proceder. Éste, más practico y con la autoridad que le daba su posición, sugirió torturar a los hermanos hasta obtener una respuesta, después de todo eran los últimos con los que Sancarranco tuvo contacto. Encerrado y con grilletes, Juan hijo confesó haber matado a su padre en complicidad con su hermano; mientras que en otro cuarto, Jacinto aceptaba llevarlos al lugar donde yacía el cuerpo.

Ni el arrepentimiento de un hijo ni el dolor de su esposa pudieron contradecir el hecho irrefutable de la descomposición del cadáver. Juan Sancarranco empezaba a desvanecerse en el mismo lugar donde quiso encontrar la gloria. Mientras tanto, el 12 de enero de 1831, empezaba el juicio del primer parricidio cometido en una Piura independiente.

Si una lechuza cruzaba el horizonte era señal de que estaban cerca al lugar del tesoro. Eso les había dicho la curandera. Tendrían que matar al animal, guardián del sitio, antes de apoderarse del botín. “Toma el cuchillo, deja dormir a tu hermano que la bebida lo ha de despertar y cuando veas la lechuza, córtale la cabeza con el cuchillo”, fueron las órdenes del padre para con Juan. Ebriedad o misticismo, el negruzco animal revoloteaba por encima de la cabeza del patriarca que repitió la orden de matar al ave. Sin embargo, y acaso como un castigo a su ambición, el cuchillazo fue a dar al propio cuello del progenitor. Degollado y sin ningún tesoro, Sancarranco moría inmediatamente.

Aquí, las versiones de los hermanos Sancarranco empiezan a diferir. Mientras Juan asegura que, tras la muerte casual de su padre, despertó a su hermano para contarle lo sucedido, Jacinto dice que lo hizo por sus propios medios y que de inmediato fue forzado a enterrar a su padre y callar el asesinato bajo amenaza de correr la misma suerte. Un dato más habría de agregar Jacinto a la ya perturbadora historia. Y es que para el joven resultaba de lo más inquietante que los sucesos tuviesen lugar después de que su hermano había prometido a la madre de ambos poner fin a los abusos del viejo Sancarranco.

¿Era entonces la búsqueda de un tesoro o la fachada de un hijo que, a pesar de ser el predilecto, quería poner fin a los abusos cometidos por su padre? La siguiente en declarar sería Manuela Pulache, quien seguramente vestía el traje recién estrenado de viuda al momento de subir al estrado.

Sumisión disfrazada de respeto, miedo disfrazado de fidelidad. Manuela Pulache minimizó cualquier agresión por parte de su difunto esposo y negó rotundamente haberse quejado con su hijo al respecto. Por el contrario su declaración estuvo llena de frases que limpiaban a Sancarranco de todo pecado, dejando a Juan hijo a la merced de una justicia incierta.

Y es que, aunque el Derecho Peruano debió nacer simultáneamente a la Declaración de la Independencia, durante varias décadas posteriores al grito libertador, la legislación, la enseñanza forense y la práctica jurídica y contractual del Virreinato seguían rigiendo en el país. "No fue con el último disparo de fusil en el campo de batalla de Ayacucho, que desapareció todo vestigio de la vida colonial en el Perú", dijo Ricardo Palma en alguna de sus tradiciones. De esta manera, Juan Sancarranco Pulache afrontó un juicio sin las garantías que, recién a finales del siglo XIX, habrían de tener los habitantes del incipiente país.

8 de octubre de 1831, a diez meses de iniciado el juicio y después de que el Superior Tribunal de Justicia ratificase lo que el juez Gaspar Carrasco había sentenciado en primera instancia, Juan Sancarranco Pulache era ejecutado por “un delito enorme y de impiedad que cometiera contra su padre”. Su hermano Jacinto asumía entonces la batuta de una familia hecha pedazos por la cegada búsqueda de un tesoro ancestral, mientras el resto de la hacienda de Peroles, al igual que el resto del país, seguía dando pequeños tumbos en busca de un fundamento real a su independencia.

Septiembre 2009. Dejando de lado los salpicones de modernidad que, como en todo pueblo pequeño del país, llegan a duras penas al lugar, Querecotillo sigue haciendo honor al origen de su nombre (un derivado de la palabra quechua y aimara querocoto, cuyo vocablo descompuesto explica quero –que quiere decir “madera”, “viga”- y coto –significa “montón”, “frondoso”-), continúa siendo, en fin, un pueblo rodeado de árboles.

De la hacienda de Peroles no quedan más que recuerdos lejanos en medio de mala hierba. Y aunque el huaqueo no es un tema tan popular como el de la subsistencia diaria, lo cierto es que no son pocos los que aún escarban en la tierra con la esperanza de encontrar una pieza histórica que los llene de dinero. El guarguar ha dejado de ser una invitación alucinante para el descubrimiento de secretos de la tierra, pero el curanderismo aún es la medicina principal de la gente.

Si Manuela Pulache ocultó un demencial cobro de cuentas por el respeto que, a pesar de todo, tenía hacia su esposo, lo cierto es que la violencia doméstica en pueblos como éste aún resulta un tema tabú. Si Juan Sancarranco Pulache mató a su padre en el intento de terminar con la vigilancia de una lechuza diabólica o por un instinto de venganza acumulado en él, es algo que nunca pudo esclarecerse. Lo cierto es que los restos de su padre jamás pudieron ser trasladados a tierra bendita. Quizá algún nuevo y esperanzado buscador de tesoros dé con sus huesos olvidados ignorando la peculiar y dolorosa razón de su último paradero.

viernes, 4 de septiembre de 2009

El universo de Fito



Fito Espinosa ha (re)creado un universo de colores vivos donde los que aman se fusionan y dejan de ser uno. Con ternura, humor, sencillez y mucho talento, el artista ha conseguido transmitir mensajes profundos sobre el sentimiento que envuelve la vida de la mayoría de los mortales: el amor.

En los 18 lienzos de Te llevo en mi universo, la muestra que expone en la galería Forum, en Lima, el artista de 39 años ha logrado encajar dos amantes que se corresponden: la poesía y la pintura. El puente que ha construido entre el texto y la imagen permite extraer de sus cuadros todos los significados posibles del sentimiento que retrata.

Esta semana pude ‘conversar’ con el hombre detrás de los dibujos. Fito me dijo que cada persona es un universo y que sus pinturas retratan el encuentro de esos mundos; que hay una energía que los une. Además, se refirió a sus personajes, al amor y a las máquinas que su imaginación inventa.

Fito Espinosa estudió Pintura en la Pontificia Universidad Católica del Perú y en 1994 egresó en el primer puesto de su promoción. Ha realizado nueve exposiciones individuales, entre ellas El hombre dividido (2000), Malaespina (2002), Mecanix (2004), Chico lunar (2007), El viajero inmóvil (2009) y Te llevo en mi universo (2009).


La mujer pecera, el chico que soñaba con el espacio, un chico con estrella, ¿de dónde sacas estos personajes? ¿Dónde buscas la inspiración para tus dibujos?

Creo que los personajes nacen de la necesidad de mostrar o hacer visibles ciertas situaciones o características de la personalidad. El chico que soñaba con el espacio no es más que la sensación o ilusión de querer conocer el universo, de salir del mundo o de tener fascinación por el cielo. O el tener una estrella en la cabeza, que también es algo que todos pensamos alguna vez, "tener suerte", se dice de manera corriente. Crear personajes para mí es tratar de fijar situaciones y mostrar la condición humana en sus diferentes aspectos.

Niños y adultos pueden entender tu obra, ¿qué piensas de las dos visiones que se generan? ¿Qué tan distintas crees que son?

Siempre me ha interesado que el trabajo sea ‘comprendido’ por todos. Nuca me ha interesado hacer un trabajo elitista o hermético. En ese sentido creo en el ‘espesor’ de la obra. Esto quiere decir que mientras más ‘capas’ de interpretación, más completa es la obra. Me gustaría que un niño lea algunas cosas, que un adulto otras, otros todas e incluso un especialista pueda analizarlo de maneras que yo ni imagino. Creo que en general es así con todo, mientras más aspectos compartamos con algo o con alguien, más pleno es este vínculo.

En Te llevo en mi universo hablas de amor. ¿Qué es el amor para Fito Espinosa?

Para mí el amor es (en el sentido más amplio) una fuerza muy grande que hace que todos los seres animados e inanimados mantengan una integridad con ellos mismos y con los demás. En un sentido más humano, el amor sería una energía que nos mantiene vinculados y que crea conexiones con otros seres. El amor de pareja, que es el tema que trato en esta muestra, nos hace gozar y sufrir con esta interacción, nos hace sentir plenos pero también muy vacíos a veces, nos hace preguntarnos si es algo que te hace ganar o perder.

Pasaste de los personajes solitarios a la intersección entre ellos.

Creo que es parte de un proceso. El hombre dividido fue una individual que presenté en el año 2000 y que trataba de la dificultad de ser íntegro con respecto a las ideas y emociones, básicamente. Desde esa vez, he elaborado otras cinco propuestas en las que el personaje se relacionaba con otros pero no de una manera plena. Creo que en la etapa que he vivido hace poco, he logrado conectarme más con emociones que por alguna razón tenía medio atoradas. Y me di cuenta que era el momento de hablar de eso. Creo que el amor es algo que nos toca a todos y me pregunté por qué no lo había hecho antes.
La intersección en sí no sólo tiene que ver con una relación de pareja, se da en todos los aspectos de las relaciones, pero escogí ese tema como una buena manera para mostrarlo.

De los artilugios que creaste, como la máquina para hacer arcoíris, la campana protectora anti-estrés o la máquina para llegar al cielo, ¿cuál te gustaría que existiera?

No lo sé. Porque la idea de ellos es mostrar la imposibilidad que tenemos de solucionar ciertas cosas, es una ironía con la que trato de decir que nada externo va a poder arreglar esas cosas internas que nos pesan. Crear sueños, llegar al cielo o evitar el estrés, son cosas de las que nosotros debemos ser capaces de hacer. Las muestro en realidad para decir "pucha, es difícil lograr esto, qué bonito sería si algo me lo hace". Pero en el fondo reconozco que nadie lo va a hacer por mí.

¿Tienes pensado montar alguna exposición en provincias?

Me gustaría. Desde hace un tiempo estoy pensando en eso. Pero requiere cierta logística que yo solo no puedo hacer. Necesitaría apoyo para poder realizarlo.

lunes, 24 de agosto de 2009

Corre, Bolt, corre


Usain Bolt es el hombre más rápido de la historia. A sus 23 años, el jamaiquino se ha consagrado como el atleta más veloz del planeta batiendo dos récords en las pruebas de velocidad del Mundial de Atletismo de Berlín: se proclamó campeón de los 100 metros en 9.58 segundos, y logró un tiempo de 19.19 segundos en la prueba de los 200 metros.

Bolt nació para correr, en Trelawny Parish, Jamaica. Para mantener a los tres hermanos Bolt: Usain, Sadeeki y Sherine; sus padres abrieron un supermercado y se dedicaron a sacar adelante el negocio. Usain pasaba sus días sin preocupaciones en el norte de la isla, rodeado del mar Caribe.

Dicen que el rey Midas del atletismo moderno –así le conocen en los medios de comunicación- tiene una actitud despreocupada dentro y fuera de la pista. A los 15 años empezó a recibir medallas de oro y plata en los campeonatos de atletismo, y desde entonces no ha dejado de sacarle brillo a la pista.

El 16 de agosto de 2008, en los Juegos Olímpicos de Beijing, Usain batió la plusmarca mundial que él mismo ostentaba en los 100 metros lisos, con un tiempo de 9.69 segundos. Exactamente un año después, el relámpago Bolt rompió los límites de la velocidad humana en el Mundial de Atletismo de Berlín y se proclamó campeón mundial de los 100 metros en 9.58 segundos, once centésimas por debajo de su marca anterior. Cuatro días después, batió la marca en los 200 metros lisos con 19.19, once centésimas menos que el récord anterior, que era también suyo.

¿Qué sigue ahora para el hombre más veloz del planeta? El diario español El Mundo ha publicado que quizás el jamaiquino “podría buscar nuevos retos a los que dedicar su extraordinaria energía en los 400 metros. Podría, incluso, probarse en el salto de longitud”.
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Por su parte, Bolt está convencido de que el récord de los 100 metros se puede bajar a 9.4 segundos. Es muy posible que, bajo el lema 'piernas a la obra', comience a trabajar con Glenn Mills, su entrenador, para conseguirlo.


Lo último sobre Usain Bot:
¿Nuevos retos para Usain Bolt?
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miércoles, 29 de julio de 2009

Las damas de hierro (III)

La prensa internacional acostumbra referirse a la primera dama de Francia como si se tratara de un personaje de la farándula. Por supuesto, Carla Bruni es una estrella. “Carla Bruni enloquece a México”, “El escote de Salma Hayek quitó protagonismo a Carla Bruni”, “Una foto de Carla Bruni desnuda alcanza el precio de 13.000 euros en una subasta”, “Carla Bruni cantará para Nelson Mandela en el concierto de su 91 cumpleaños”, “Woody Allen quiere a Carla Bruni”.

Mais ma jeunesse me regarde, cruelle / Elle me dit "C'est l'heure du départ" / Je retourne à d'autres étoiles / Et je te laisse la fin de l'histoire. (Carla Bruni – Ma jeunesse)

La italiana de 41 años es la tercera esposa de Nicolas Sarkozy, el actual presidente de la República Francesa. Carla Bruni Tedeschi nació en 1967, en Turín, y creció inmersa en la música: sus padres fueron un compositor de ópera y una pianista. En 1975, cuando su familia se mudó a Francia por temor a los atentados de las Brigadas Rojas, la pequeña Carla pasaba su tiempo libre entre lecciones de guitarra y piano.

A los 19 años, Carla Bruni se convirtió en una de las mujeres más fotografiadas del mundo. Después de estudiar en Suiza, se instaló en París para intercalar su gusto por la música y el arte con sus estudios de Arquitectura. Pero, como en Ma jeunesse, la juventud le dijo “es la hora de partir”. Carla dejó su futuro como arquitecta y se metió de lleno en el mundo del modelaje.

Las luces se posaron sobre ella. Carla Bruni ha caminado sobre las pasarelas de Christian Dior, Givenchy, Paco Rabanne, Christian Lacroix, Karl Lagerfeld, John Galliano, Yves Saint-Laurent, Channel y Versace.

L'amour, hum hum, j'en veux pas / J'préfère de temps de temps/ Je préfère le goût du vent / Le goût étrange et doux de la peau de mes amants, / Mais l'amour, hum hum, pas vraiment! (Carla Bruni – L’amour)

Con el tiempo, desde que su nombre se escribió en los libros de la moda, Carla empezó a vincularse sentimentalmente con la música: ha publicado tres álbumes de la chanson francesa y ha salido con el músico Eric Clapton y el extravagante Mick Jagger, personajes que, por habitar en el universo de estrellas del rock, se podría decir que han estado a ‘su altura’.

De modelo a cantante y, unos años más tarde, a primera dama. ¿Cómo se convirtió Carla Bruni en la esposa del actual presidente francés? No es una casualidad que sobre el amor que ambos profesan recaiga una mirada sospechosa. Carla Bruni y Nicolas Sarkozy se conocieron en una cena, en noviembre del 2007, cuando el mandatario de 54 años acababa de divorciarse. Dos meses después y en la más estricta intimidad, la pareja contrajo matrimonio en el Palacio del Elíseo.

En su papel de primera dama, Carla Bruni, como la mayoría de sus antecesoras, tiene la obligación de acompañar a su esposo o representarlo en los actos oficiales del país galo. Cada visita de la pareja al extranjero resulta siendo un festín para la prensa: ¿cómo se vistió la Bruni? ¿Qué llevaba puesto? ¿Duelo de primeras damas? ¿Es Carla Bruni más alta que su esposo? Los periodistas asisten a cada acto oficial o extracurricular de la pareja y no dejan de disparar sus flashes.

Il faudrait que tout l'monde réclame auprès des autorités, / Une loi contre toute notre solitude, / Que personne ne soit oublié, / Et que personne ne soit oublié. (Carla Bruni – Tout le monde)

El sociólogo Carlos Reyna explica en un artículo publicado en el diario El Comercio que “las esposas de los mandatarios no tienen ningún rol que cumplir. Sin embargo, hay una práctica o tradición de que estén dedicadas a la labor social, como la repartición de alimentos, de ropa, y de un tiempo a esta parte a través de proyectos sociales, como lo hacen las ONG”. La guapa Carla Bruni también ha seguido el camino solidario y trabaja, sobre todo, en favor de los niños: en diciembre de 2008 se convirtió en la embajadora mundial de las madres y los niños en el Fondo Mundial de la Lucha contra del Sida, la Tuberculosis y el Paludismo.

Je suis une enfant / Malgré mes quarante ans / Malgré mes trente amants / Une enfant. (Carla Bruni – Je suis une enfant)


Últimas noticias sobre Carla Bruni:

Sencilla y fría, es decir, perfecta
El talón de Aquiles de SuperSarko

miércoles, 24 de junio de 2009

Luces de la ciudad

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Foto: Desyree Valdiviezo
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Somos luces de neón que se cruzan, que se advierten, que con el tiempo se acercan. Que, finalmente, colisionan y destellan. Somos luces que se encienden, que se apagan y duermen. Somos calles que se juntan en la esquina. Somos gente que se encuentra, se mira, se toca, tropieza, se va.
En la imagen, las luces vienen de los vehículos que se cruzan entre las avenidas Panamericana y Country, en Piura (Perú).

jueves, 18 de junio de 2009

Las damas de hierro (II)

Dicen que a la primera dama la elige el mandatario, no el pueblo. Cristina Fernández llegó a Palacio de Gobierno por la doble vía. Si el nombre de la actual presidenta de Argentina no le suena, quizá sea porque los medios suelen acompañarlo con el apellido de su esposo y ex mandatario del país gaucho, Néstor Kirchner.

Cristina Fernández de Kirchner llegó a la Casa Rosada en el 2003 como acompañante del entonces 54º presidente de la Nación Argentina. Asumió el cargo de primera dama durante cuatro años, hasta el 2007, cuando intercambió los papeles con su esposo, ganó las elecciones presidenciales y Néstor se convirtió en el Primer Caballero del país del sur.

Antes de asumir la presidencia, la abogada de 56 años fue senadora por la provincia de Buenos Aires. En el 2008, un año después de ser elegida por el pueblo como mandataria, la revista Forbes la incluyó en el puesto 13 de la lista de las mujeres más poderosas del mundo.

Cristina y Néstor se conocieron en 1974, cuando participaban en la Juventud Peronista, el partido que se creó para hacer frente a la dictadura militar que derrocó a Juan Domingo Perón. Seis meses después, se casaron. Unos años más tarde, la militancia política en Argentina se convirtió en un gran riesgo. Entonces la pareja decidió mudarse a la Patagonia y abrir el Estudio Jurídico Kirchner.

Cristina Fernández nació bajo el signo de Aries. Se dice de ellos que son aventureros, listos, seguros de sí mismos; también que pueden ser egoístas, impulsivos y que tienden a tomar demasiados riesgos. En el 2008, la oposición argentina anunciaba que el kirchnerismo era "un cadáver político al que solamente faltaba ponerle fecha de entierro". Las razones: el desempleo estático, la privatización de las pensiones y jubilaciones, la crisis económica internacional, el llamado ‘conflicto del campo’.

A su favor, una de las primeras medidas que adoptó fue la creación del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva. Además, desde un principio se ha declarado defensora de los derechos humanos y protege particularmente la actividad política de las mujeres. Al respecto, ha tenido contactos con la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, y con la senadora estadounidense Hillary Clinton.



Últimas noticias sobre Cristina Fernández:

Molina pidió a la Presidenta por la libertad de los cubanos
Argentina, en las puertas de crecientes conflictos

martes, 16 de junio de 2009

El mundo cabe en una canción

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Foto: Maricarmen Colonna

El sonido de las voces y los acordes que se desprende de una radio es casi imprescindible en una comunidad y no se mide por la abundancia que ostente el grupo. En la fotografía, el artilugio radiofónico reposa cansado sobre una silla en Yapatera, un pueblo de la provincia de Morropón, en la Región Piura (Perú).
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domingo, 14 de junio de 2009

Las damas de hierro (I)

Pocos mandatarios de una nación se han instalado solos en Palacio de Gobierno. En el perfil del ‘hombre fuerte’ de la administración casi siempre encaja una primera dama, una esposa, la mujer que lo acompaña a los cocteles y le espera en casa todas las noches para, quién sabe, hablar de los problemas del país antes de dormir.

Si los mandatarios dirigen el estado, ¿cuál es el rol de sus esposas? Una encuesta de El Comercio les planteaba esa cuestión a sus lectores. La mayoría de respuestas apuntaron a una función decorativa y a la labor social.
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Hillary Rodham Clinton conoce el cargo de primera dama bastante bien. No en vano lo ostentó por 22 años, desde 1979 hasta 2001. La abogada nacida en Chicago se graduó en Yale en 1973 y se casó con Bill Clinton dos años después. En 1979 nombraron a Clinton gobernador y Hillary comenzó a desempeñar su labor como primera dama del estado de Arkansas.

Durante la primera campaña presidencial de Clinton, el ex mandatario de Estados Unidos solía decir: “si votan por mí, recibirán dos por el precio de uno”. Por supuesto, el simpático Bill conocía los proyectos de su mujer en la política. En 1993, el trío Clinton –Bill, Hillary y su hija Chelsea- se mudó a la Casa Blanca. Desde el primer momento, ella participó activamente en los asuntos políticos de su marido y se involucró en acciones a favor del bienestar de los niños, la familia y la salud.

Quizá si leemos Historia viva, la autobiografía que publicó en el 2003, podamos conocer un poco más de cerca a la señora Clinton. Mientras tanto, sólo podemos intuir que Mónica Lewinsky no es una persona grata para ella y que la oficina oval de la Casa Blanca no es el lugar donde se sentaría a tomar el té. Lo que sí es historia conocida es su papel en la política estadounidense.
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En el 2000, de primera dama pasó a senadora, convirtiéndose en la primera esposa de un presidente que ocupó un cargo público. En el 2007, presentó su candidatura, en el lado demócrata, como un primer paso para acceder al Gobierno americano. Finalmente, el republicano Barack Obama fue elegido presidente de los Estados Unidos y le dio su segundo cargo público a la señora Clinton: el de Secretaria de Estado (ministra de Asuntos Exteriores).

Últimas noticias sobre Hillary Clinton:

Juanes se reúne con Hillary Clinton
Hillary Clinton destaca la afluencia a las urnas en Irán

martes, 2 de junio de 2009

Un nuevo escenario para la comunicación


Anoche, antes de acostarme, ya sabía lo que haría a primera hora del día siguiente: compraría el periódico para enterarme más sobre el lamentable accidente del avión de Air France que desapareció en el Atlántico. El Comercio daba la noticia en su portada con letras grandes y en negrita. Después de una ojeada por la página caí en cuenta de un anuncio que despertó aún más mi curiosidad: "Siga en línea la búsqueda del avión de Aire France por Facebook o Twitter".

La pequeña nota a pie de página de El Comercio es sólo una muestra de lo que se vive en el escenario de la web social y su impacto en las comunicaciones. Las posibilidades que hoy ofrece Internet para comunicar están revolucionando los hábitos de los usuarios y, por ende, la forma de ofrecer los productos y servicios de las empresas periodísticas, corporativas o institucionales. El modelo de comunicación pasó de ser una actitud de escuchar el discurso de los medios, a una conversación, un intercambio con los lectores, consumidores, seguidores.

Debido a los cambios que producen las nuevas tecnologías en el entorno social, las recientes generaciones nacen con una pantalla bajo el brazo. Y no precisamente la de la televisión, sino la de los teléfonos móviles, las computadoras, los iPods. Los medios de comunicación, especialmente los periodísticos, están dando un salto y adaptando sus contenidos a estos soportes, ya que han descubierto que es la forma de atraer a quienes el profesor José Luis Orihuela llama 'nativos digitales', aquellos que nacieron con una pantalla y formarán sus hábitos alrededor de ella, pues la revolución de los medios no tiene marcha atrás.

Una característica importante del escenario de la web social es la importancia del “tú”. Sitios como Twitter, Facebook, YouTube y Flickr, permiten que los usuarios generen sus propios contenidos y escojan lo que quieren leer, ver, escuchar, saber y compartir. Lo advertía la revista Time en diciembre del 2006 cuando nombró a “tú” (el usuario) como persona del año, y la Advertising Age lo dijo en enero del 2007 cuando coronó al consumidor como la agencia publicitaria de la temporada.

El País y El Mundo fueron dos de los primeros medios de habla hispana en subir a la web. Algunos medios peruanos ya han dado un paso al frente: los diarios El Comercio y Perú 21, y las revistas DedoMedio y Etiqueta Negra, forman parte de las redes sociales de Facebook y Twitter, dos de los grandes dentro del escenario web. Estas nuevas herramientas permiten al usuario el seguimiento de los contenidos que ofrecen las empresas periodísticas y la participación en los distintos temas que proponen. En este intercambio también ganan los medios, pues consiguen material que pueden publicar en sus ediciones impresas, ya sea en la sección de comentarios y opiniones del lector, o generando nuevos contenidos a partir de los descubrimientos que surgen en la red.

El cambio en el modelo de comunicación pública no sólo se atribuye a las redes sociales, sino también a las ediciones online y los blogs de las instituciones. Gracias a estas herramientas el tráfico de información es cada vez más rápido y las manos de los usuarios tienen más control. Quizás éstas sean las razones por las que hace unos años la actitud frente a los nuevos medios era de temor y desconfianza. Hoy, la disposición de los medios y los usuarios se ha transformado en escuchar, aprender y compartir.


Este video grafica cómo funciona Twitter.

miércoles, 22 de abril de 2009

París es una fiesta

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París, 11 de julio de 2008

Después de un sinnúmero de historias y canciones, la fantasía de París es una realidad. Escogimos como punto de partida la localidad de Hendaya, frontera entre Francia y España. Aprovechamos el trayecto de cinco horas en tren para armar un itinerario que se acomode a los gustos y nos permita conocer en cuatro días lo justo y necesario de la Ciudad Luz: la Torre Eiffel, por supuesto; el Museo del Louvre; caminar por las orillas del Sena; recorrer la Avenida de los Campos Elíseos hasta llegar al Arco del Triunfo; visitar el cementerio de Montparnasse.

Una mariposa traviesa ha jugado en mi estómago durante el viaje y no me ha dejado cerrar los ojos. Muchas veces lo había imaginado, pero ni el rugir de la locomotora ha conseguido apaciguar mis sentidos para asimilar que pronto, muy pronto, pisaré el París cruel de Vallejo, la ciudad nostálgica de Bryce, el corazón literario de Cortázar.

Llegamos a la Ville Lumière pasada la media noche. Primera parada: la Plaza de la Bastilla, símbolo por excelencia de la Revolución Francesa. La puerta abierta de un bar, un té helado, una cerveza, cigarrillos, una banda de jazz y el afán de encontrar el amor parisino en una buhardilla al mismo estilo de Martín Romaña. Una noche de novela.
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El reloj climatológico indica que estamos en pleno verano pero no confío en su palabra. Hoy el cielo ha amanecido pintado de plomo. Entonces aprovechamos para visitar el Palacio de Versalles, donde pasamos la mayor parte del día conociendo el castillo y sus jardines, en Île de France, a media hora en tren desde París. Un promedio de tres millones de personas visitan al año la mansión de Luis XIV. Esta mañana de julio nos sumamos a la masa.


Más tarde, regresamos a la ciudad y subimos hasta Montmartre. En las calles empedradas se respira bohemia. Los alrededores de las plazas están adornados con pinturas y arte, además de la peculiar forma de sentarse en las mesas de dos personas en los bares, como mirando hacia la calle y de espaldas al local.
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Subiendo la colina de 130 metros que es Montmartre pienso en las escenas de la comedia francesa Amélie (Le fabuleux destin d'Amélie Poulain, Jean-Pierre Jeunet, 2001) que grabaron en ese lugar. En las faldas escalonadas de la loma se puede encontrar a jóvenes de todas las razas haciendo música o simplemente charlando; y desde lo más alto se puede disfrutar de París en todo su esplendor. La Torre Eiffel con sus más de 300 metros de hierro, la catedral gótica de Notre-Dame y el Sena, lucen de lejos como miniaturas dentro de la gran ciudad.

La Basílica del Sagrado Corazón está situada en la cima de Montmartre. Las cuatro cúpulas de estilo romano que la acompañan impresionan y el altar está decorado con una imagen pintada del Sagrado Corazón de Jesús. Desde los pies del Sacré Cœur la ciudad se ve perfecta. El sol está cayendo y el cielo se ha puesto morado. Pienso en lo que dijo el escritor Antonio Cisneros, que “desde hace casi un par de siglos hay un París que brilla en la imaginación de todos”. Entonces recuerdo, como Cisneros, que tres de los mejores narradores –y favoritos, además- del Perú, Julio Ramón Ribeyro, Mario Vargas Llosa y Alfredo Bryce “fueron alguna vez unos muchachos cumpliendo el viejo sueño del desván en el Barrio Latino, con algo de pan y queso y un poco de papel para escribir. Eran aún los tiempos en que nadie nos pedía visa”.

Es de noche, la segunda en París. Terminamos la jornada en Le rendez vous des amis, un simpático bar en el que ordenamos una fiambre de quesos y algunas cervezas. Estamos cansados y maravillados. Hacemos el recuento del día, reímos y nos emocionamos. Quiero tomar muchas fotografías, que París nos quede para siempre.
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Fotos: María José Correa
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sábado, 18 de abril de 2009

La Directiva de la Vergüenza


Por María Paz Dávila
En su libro Los viajes del buen salvaje, Antonio Cisneros narra que "sólo entre 1880 y 1930, tres millones y medio de españoles se establecieron en tierra americana. Bocas que España, de espaldas a la Europa industrial del siglo XIX, no pudo alimentar. Campesinos, bodegueros y artesanos en su gran mayoría". La historia que cuenta el escritor peruano da pistas de otro contexto, concretamente del latinoamericano o africano. Y es que dicen que el mundo da vueltas, y en cuestiones de inmigración, así parece haber sido: hoy en día, tres millones de ecuatorianos han migrado al exterior, y miles de millones de personas más provenientes de Latinoamérica y África.

¿Cómo está retribuyendo la Unión Europea ese gesto de ‘puertas abiertas’ que le hizo América en el siglo XIX? Veamos. El 18 de septiembre de 2008, el Parlamento Europeo aprobó la Directiva Retorno. Esta resolución, que fue aprobada por 367 votos a favor, 206 en contra y 109 en blanco, deja visiblemente desprotegidos a ocho millones de emigrantes indocumentados, según cifras de la Comisión Europea. Cabe resaltar que directivas como ésta constituyen una decisión colectiva obligatoria de los países miembros de la UE, que funcionan como actos normativos al ser traspuestas a su legislación interna.

La Directiva Retorno, que será aplicada desde el año 2010, llama la atención por su contrariedad a los derechos humanos de las personas que migran a Europa debido a la falta de medios de subsistencia en sus países de origen, puesto que consigue criminalizar a los emigrantes indocumentados, que en muchos de los casos se los considera como “una amenaza para el orden y la seguridad nacional”, mediante varias medidas como la implementación de ‘internamientos’ de hasta 18 meses (a mi parecer, eufemismo utilizado para ocultar un encarcelamiento que desconoce el principio jurídico de proporcionalidad de las penas), la prohibición de regresar a Europa en cinco años o más, y la posibilidad del retorno de menores de edad sin acompañamiento.

Sorprende que la Unión Europea muestre una mano y esconda la otra, que pregone insistentemente términos como cooperación entre los países Norte-Sur, integración, tratados de libre comercio, principios de solidaridad, ayuda humanitaria; mientras que por otra parte expulse sin las garantías necesarias a emigrantes que en una gran mayoría constituyen la fuerza de trabajo rechazado por sus propios nacionales, como son las tareas domésticas, el recojo de basura y el cuidado de ancianos, y que además ayudan al preocupante crecimiento demográfico que podría causar un quiebre en sus seguridades sociales.

Es acertado, entonces, resaltar la reacción del presidente de Ecuador, Rafael Correa, al respecto: "El derecho de migrar es un derecho del ser humano a estar en cualquier lugar del planeta. ¿Cómo se puede sostener, con qué calidad moral se puede sostener una globalización que cada vez busca la inmediata movilidad de capitales pero criminaliza la movilidad de seres humanos?". Como él, los presidentes de varios países latinoamericanos se han pronunciado enérgicamente. Es así que Evo Morales ha acuñado el término de la Directiva de la Vergüenza, mediante una importante carta en donde exhorta a la UE a la reconstrucción de “una política migratoria respetuosa de los derechos humanos, que permita mantener este dinamismo provechoso para ambos continentes...”. Además, se han previsto medidas con el objetivo de hacer un frente latinoamericano en contra de esta directiva desde el ámbito del MERCOSUR y del Parlatino. También se han pronunciado en contra el Vaticano y grupos de defensa de derechos humanos, que consideran que la directiva es una grave violación a lo que le corresponde al ser humano.

Considero importante señalar la nefasta consecuencia social que tiene esta directiva, empezando por el incorrecto uso del término ‘ilegal’ que recae sobre los emigrante indocumentados, el cual estigmatiza a personas que, por razones de pobreza y desempleo, entre otras, se ven obligadas a salir de sus países; sin mencionar los repetidos casos de racismo y xenofobia a los que están expuestos.

Esta directiva, al ser un instrumento jurídico de gran alcance, moldea la percepción social de considerar a estas personas como delincuentes y criminales, fomentando actitudes xenófobas y de discriminación, aparte de ser un precedente jurídico peligroso. Parece que los países europeos han olvidado la época en la que sus nacionales tuvieron que emigrar a nuestros países huyendo de la hambruna, las guerras, la intolerancia política, en busca mejores oportunidades y donde fueron recibidos dignamente. Sin duda, Europa tiene una deuda histórica, económica y ecológica con los países cuyos nacionales están siendo humillados. Europa ha levantado su muro.

lunes, 30 de marzo de 2009

La Pirámide del siglo XX

Esa mañana de verano despertamos bastante temprano; nos habían aconsejado sacarle ventaja al día para aprovechar nuestra visita al Museo del Louvre. El cielo parisino de aquel domingo fue el cliché hecho firmamento: una masa de nubes cargadas de agua impedía el asomo de los rayos tenues del sol francés.

Foto: María José Correa

Con 21 metros de altura y 180 toneladas de peso, la Pirámide del Museo del Louvre se nos presentó imponente en el corazón del museo más visitado del mundo (en el 2008, recibió quince millones de visitantes). Diseñada por el arquitecto chino-estadounidense Ieo Ming Pei, la Pirámide fue inaugurada hace 20 años, un 30 de marzo de 1989, por el presidente francés de turno, François Mitterrand.

Los brazos laterales del Louvre acogen a la belle pyramide y la acomodan en su pecho. Al mismo estilo de las Pirámides de Egipto, la inclinación de sus paredes de vidrio y aluminio es de 51º. Desde su construcción, la hija del Louvre estuvo en el ojo de la tormenta. Al principio desató polémica por su modernidad, y más tarde por los mitos urbanos que se tejieron alrededor de ella.

La revista Todo arquitectura cuenta que la idea de Mitterrand de construir una obra tan vanguardista en el corazón del antiguo palacio dio lugar a una polémica nacional: “la construcción de la pirámide generó una notable controversia porque muchos pensaban que esta ampliación modernista estaba totalmente fuera de lugar frente al Museo del Louvre, con su arquitectura clásica”. Sin embargo, muy pronto la población comenzó a valorar la armonía entre los estilos arquitectónicos “como una exitosa amalgama entre lo viejo y lo nuevo, lo antiguo y lo moderno”. Veinte años más tarde, el mundo del arte celebra con bombos y platillos la existencia de la Pirámide del Louvre.

Una segunda controversia se desató debido a la connotación diabólica que se asoció a los 666 paneles de cristal que la componen. En el 2003, el escritor americano Dan Brown sazonó con más picante la polémica religiosa situando en las instalaciones del Museo del Louvre, y en particular en el seno de la Pirámide, la trama de su libro El código Da Vinci. Luego de 80 millones de ejemplares vendidos, en el 2006, Tom Hanks y Audrey Tautou dieron vida cinematográfica a los personajes de la historia.

La Pirámide es el acceso principal al interior del Museo del Louvre. Esta modificación resultó muy necesaria pues la antigua entrada principal del museo no ofrecía las comodidades que ahora tienen los visitantes. En el salón subterráneo, justo debajo de la pirámide de cristal, se encuentran tres galerías del Louvre que el visitante puede elegir para empezar su recorrido: Richelieu al norte, Denon al sur y Sully al este. Detrás de estos pabellones se exhiben 35 mil de las 45 mil obras que posee el museo. Estas piezas artísticas cuentan la historia del arte occidental desde las civilizaciones antiguas hasta el siglo XIX.

Como es de esperar, la celebración por los 20 años de la Pirámide del Louvre estará cargada de cultura, entre coloquios, conciertos, proyecciones, conferencias, publicaciones, sesiones de cine y un largo etcétera. Los eventos se realizarán durante todo el mes de abril.
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miércoles, 25 de marzo de 2009

Bendito desierto


Inmensidad, calma, aventura, belleza, color. El desierto es el álter ego del mar. San Pedro de Atacama está asentado en el brazo norte de Chile, en la región de Antofagasta, la segunda del país sureño.

Día 1. El pueblo de San Pedro está atrapado en el desierto más árido del mundo, a dos horas de la ciudad de Calama. Sus calles de tierra huelen a turismo. A ambos lados de la peatonal Caracoles –la calle principal- están concentrados restaurantes, bares, agencias, comercios, tiendas de bisutería y varios locales de artesanía. Cuentan que antes sólo llegaban hasta la comuna mochileros en busca de aventura. Hoy en día San Pedro es uno de los pueblos más visitados por miles de extranjeros que buscan paisajes exóticos y belleza natural.

Lentes de sol, protector solar, un sombrero, ropa holgada y fresca, y mucha agua, son los elementos claves para disfrutar lo que ofrece la capital arqueológica de Chile. Caminar por San Pedro es andar sobre 2.500 metros sobre el nivel del mar. Una vez en el pueblo, la Iglesia de San Pedro es de visita obligatoria. No se conoce la fecha de su edificación, pero se sabe que en 1641 ya funcionaba como parroquia. Hecho de madera, adobe y algarrobo, el templo es bastante acogedor.
Para enamorarse del desierto de Atacama basta visitar el Valle de la Luna. Este valle está ubicado a 19 Km. de San Pedro y es, de lejos, el sitio ideal para esperar la caída del sol. El recorrido se inicia en las Minas de Sal, una montaña que invita a la aventura, cual Indiana Jones, de caminar, recorrer, subir y bajar una superficie rocosa, accidentada y oscura.
Pero el verdadero espectáculo comienza en el sendero Duna Mayor, donde se empieza a sentir la llegada del atardecer. Los constantes movimientos de la tierra y la actividad volcánica han hecho del Valle de la Luna una formación constituida por rocas, sal, yeso y arcilla, que le debe su nombre al parecido que tiene con la superficie lunar.

Día 2. El desierto de Atacama es una inmensa alfombra de rocas y arena. Luego de atravesar un camino dificultoso de 30 Km. desde San Pedro se llega a la Laguna Cejas. El agua es de color esmeralda y los bordes de la laguna están cristalizados por la sal. Si el viajero decide aventurarse en el agua disfrutará de un efecto gravitatorio, pues la cantidad de sal condensada en el fondo de la laguna permite que los cuerpos floten sin mayor esfuerzo.
Recorriendo unos kilómetros hacia el oriente del Salar de Atacama se llega a Soncor, un laberinto de sal producido por la evaporación de aguas subterráneas. En este lugar se puede encontrar lo que la guía turística de San Pedro llama “costras de cloruro de hasta 70 cm. de alto”. Después de atravesar la zona del Soncor, se llega a la Laguna Chaxa, hasta donde aterrizan tres de las seis especies de flamencos que existen en el mundo. Desde la orilla se puede observar al elegante animal de patas largas alimentándose y coloreando el paisaje con sus tonalidades rojas, blancas y negras. En la laguna conviven el Flamenco de James, el Flamenco Chileno y el Flamenco Andino.

Día 3. Llegar hasta San Pedro de Atacama y no visitar los géiseres El Tatio es como ir a Egipto y dejar pasar las pirámides. La cuenca geotérmica El Tatio se ubica en la cordillera andina, a 90 Km. al norte de San Pedro y a 4.320 metros sobre el nivel del mar. El agua de los géiseres emerge a la superficie atravesando las grietas de la corteza terrestre debido a la actividad volcánica subterránea. El líquido hierve a unos 86º C y alcanza unos diez metros de altura. El recorrido para llegar a la cima de los géiseres se inicia a las cuatro de la mañana y el viaje en bus dura dos horas. Es preciso llevar buen abrigo, ya que la temperatura suele estar bajo 0º.
Desde El Tatio hasta el poblado de Machuca, el paisaje está impregnado de matices ocres, marrones y verdes, y de una impresionante fauna de llamas y vicuñas que se alimentan en los campos aledaños. Llegando al pueblo el viajero podrá descansar, estirar las piernas y saborear la carne de llama y el queso de cabra. Tomando un desvío desde Machuca se llega a las termas de Puritama, un sector de aguas tibias compuestas por minerales que poseen propiedades muy aptas para el baño terapéutico.

Día 4. Es el último día en San Pedro de Atacama. Entonces aprovechamos para dar una vuelta por el pueblo y apreciar la artesanía del norte de Chile. Entre la oficina de correos y la placita principal se ubica el Museo arqueológico R.P. Padre Le Paige, un jesuita que por el año 50 llegó a San Pedro para encargarse de la religión y que realizó una importante labor recolectando objetos indígenas. En el museo se pueden encontrar vasijas, grabados, tejidos, vestimentas y cerámicas que utilizaban los antiguos pobladores atacameños. El tour arqueológico se completa con la visita a la fortaleza Pukará de Quitor, una edificación del siglo XII que fue construida por los nativos con fines estratégicos y defensivos. Antes de partir visitamos el Valle de la Muerte y Hierbas Buenas. El primero llama la atención sobre todo por su nombre: es un campo desértico inmenso, suave, atractivo. Esta duna es una de las preferidas para realizar deportes de aventura como el sandboard. Mientras que el principal atractivo de la zona de Hierbas Buenas es el arte rupestre. Así, podemos encontrar petroglifos (grabados en piedra) que datan de ocho mil años atrás y que los antiguos pobladores desarrollaron como expresiones culturales. Los grabados más representativos son las figuras de zorros, flamencos, llamas y algunas escenas de caza.

Un guía nos cuenta que en San Pedro de Atacama llueve poco y que la caída de agua más fuerte del año tuvo lugar hace un par de semanas. Sin embargo, vemos por la ventana trasera del auto que un cielo plomizo bastante cargado extiende sus brazos para alcanzarnos. Es hora de volver a casa.







Fotos: María José Correa